viernes, 28 de noviembre de 2008

2ª UEFA del Sevilla FC: historia en 1ª persona (2ª parte)

Ya con mis entradas bien guardadas y con el pase a la final en el bolsillo, empecé a organizar el viaje. La verdad es que la conexión Sevilla-Glasgow es algo complicada, ya que con salida en Sevilla había que hacer 1 transbordo, y la duración del viaje se alargaba demasiado (sobre todo para los que teníamos que pedir días libres en el trabajo). Y las opciones directas eran Málaga (dificultad de horario para llegar a tiempo al partido), Faro (no había vuelo de vuelta de inmediato), y Alicante. Este último era el más asequible, tanto por el horario como por el tema económico (que también era importante). Así que, sin más dilación, reservamos el billete la misma noche de la clasificación para la final, y el plan sería salir desde Sevilla la noche anterior al partido (el martes 15 de mayo, sobre las 12 de la noche) y viajar toda la noche hasta Alicante, allí dejar el coche en el aeropuerto, y coger el vuelo hasta Glasgow, donde llegaríamos, sobre las 12:30 horas (hora local). La vuelta sería el día después del partido (jueves 17 sobre las 7:00 de la mañana), llegada a Alicante y viaje de vuelta hasta Sevilla, donde llegaríamos sobre las 6 de la tarde). En total, serían casi 2 días.

Pues eso, iniciamos el viaje el martes noche, Jesús, Pepe, Lolo, Clemen y yo. Fue genial, cuando aparecieron Pepe, Lolo y Clemen con los bártulos para el viaje. Dichos bártulos eran una nevera llena de botellines de Cruzcampo (frios pa reventar), una caja de repleta de Donuts (40 para ser más exactos), bolsas con una paletilla de jamón y una caña de lomo, envasadas al vacío, y una fiambrera con un queso contado en cuñitas. Y pan, mucho pan. Y para hacer el camino más ameno, además de la música que cada uno aportamos, llevamos un DVD portátil donde disfrutamos de lo lindo con una gran cantidad de videos de Antonio Reguera y su forma peculiar de entender la vida.

(así estaba la caja de donuts al llegar a Alicante)

Así, entre jamón, cervezas (excepto para los conductores), queso, vídeos de Reguera, donuts y paraditas para hacer nuestras necesidades y tomar café, pasamos casi todo el viaje, hasta que los cuerpos no pudieron soportar más el cansancio, y uno tras otro fueron cayendo en un leve sueño (de nuevo, excepto los conductores). Lo pasamos genial en el viaje, que duró aproximadamente 7 horas.

Una vez en Alicante, lo primero que hicimos fue sacar los pasajes, y volvernos al coche para descansar un rato, donde también volvimos a reponer fuerzas, con más jamón y más donuts (había que terminar con ellos). El vuelo fue también muy agradable, donde, aunque no fuese un avión concreto para el viaje de aficionados a Glasgow, íbamos bastantes aficionados de ambos equipos, y entre canticos, bromas y algo de descanso, el viaje se nos hizo bastante corto y ameno. Curiosamente a mi lado se sentó un chico de Alicante, que no tenía ningún tipo de relación con el Sevilla ni con la ciudad, y que era un seguidor apasionado del equipo, ya que esta era su tercera final (junto a las de Eindhoven y Mónaco), y cada vez que podía, se hacía el viaje hasta Sevilla para ver algún partido de Liga en el Sánchez Pizjuán. Eso sí que es tener afición.

(plaza de la afición sevillista)


Una vez que llegamos a Glasgow, comprobamos cómo es el clima en las islas británicas. Día cerrado, lluvioso y húmedo. No vimos el sol en todo el día, ni dejó de llover en ningún momento. Con los “pounds” (libras) en el bolsillo, pues lo habíamos cambiado en Sevilla, empezamos a gastarlos en un taxi-furgoneta que tuvimos que coger para llegar hasta el centro de la ciudad. Ahí empecé a darme cuenta que los “pounds” se esfumaban con una rapidez tremenda. Creo que fueron 25 pounds (37 €) lo que nos costó el viaje. Una vez que llegamos al centro, nos dirigimos a la plaza donde estaban congregados todos los aficionados sevillistas. Allí palpamos un poco el ambiente (no se cabía en la carpa), nos tomamos una cerveza (caliente, y a 3 pounds-4,5 €, vamos, un robo, pero así estaba el mercado), y nos marchamos a buscar algún sitio cerrado donde sentarnos a comer y tomar algo de beber. Curiosamente, encontramos justo al lado de la plaza un local con ambiente andaluz, donde trabajaban algunos españoles que están estudiando en Glasgow, y del que nos hicimos clientes “vips”, ya que tenían un buen cargamento de Cruzcampo fresquita. Allí comimos y bebimos, hasta casi que llegó la hora de marcharnos hasta el estadio. No sin antes, parar de camino en un pub donde cayó la primera copa (al mismo precio que la cerveza).


(ese peaso de taberna andaluza. Estuvimos como en casa)


La organización estuvo genial, ya que, al estar el estadio en las afueras de la ciudad, el modo más fácil y rápido de llegar era en tren, habiendo una parada situada cerca del estadio. Durante el viaje, en el que compartimos espacio con los aficionados del Español, no paramos de cantar y de animar el ambiente. Los chavales del Español estaban un poco cohibidos, ya que la fuerza de nuestros cánticos superaba con creces a los suyos. Llegamos a los aledaños del estadio como un par de horas antes del comienzo del partido, siempre con una llovizna, que, aunque no era muy molesta, sí que iba calando poco a poco. Allí estuvimos viendo el ambiente previo (algo tenso y frío, como el día), hasta que abrieron las puertas del estadio. En ese momento, el grupo que íbamos juntos nos tuvimos que separar. Pepe, Lolo y Clemen, al haber sacado las entradas en el club, estaban en la zona reservada a la afición sevillista. Y Jesús y yo, como teníamos las de la UEFA, que eran de zona neutral, nos colocaron en dicha zona, justo al lado del pasillo que nos separaba de los aficionados del Español. Afortunadamente, todo el estadio estaba cubierto por una visera, y no tuvimos que soportar la lluvia que no paró de caer durante el partido. La zona que nos tocó estaba llena de aficionados neutrales, que obtuvieron sus entradas vía página web de la UEFA, o directamente a través de los organizadores de Glasgow, por lo que pocos entendían nuestro idioma (menos mal que los signos y los gestos son universales).


(en las puertas del estadio)


A pesar de la tranquilidad con que lo narro, el día fue bastante tenso y lleno de nervios, que se incrementaban conforme se acercaba la hora del partido. Mientras nos hacíamos fotos, palpábamos cómo iba creciendo el ambiente, mandábamos mensajes o hablábamos con nuestra casa, llegó la hora del partido, y empezamos a disfrutar (sufrir) con el espectáculo.


Continuará..

miércoles, 26 de noviembre de 2008

2ª UEFA del Sevilla FC: historia en 1ª persona (1ª parte)

A pesar de mi afición por el fútbol y de mi pasión por los colores sevillistas, no había visto jugar a mi equipo más allá de la bombonera de Nervión en ningún otro campo de fútbol, excepto en el Ramón de Carranza en la época de D. Manuel de Irigoyen, cuando siempre salíamos escaldados de Cádiz (no recuerdo haber presenciado ningún partido del Sevilla en Cádiz del que saliera victorioso).

Por esto, y por tratarse de estar en juego un título europeo, el viaje a la final de la UEFA de 2007 en Glasgow tuvo muchas connotaciones y estuvo lleno de anécdotas que, supongo que en algo más de 2 partes, contaré en estas páginas.

Ya el año anterior, debido a que por mi nº de socio del club no tenía derecho a entrada para presenciar la final en Eindhoven (sí o sí), me quedé a un paso de poder vivir el 1º título que el Sevilla tenía la oportunidad de ganar en mis, en aquel entonces, 34 años. Se lió la mundial para conseguir entradas, reventa para “reventar”, organización de vuelos y paquetes de viaje, con o sin entrada (de hecho acudió a la ciudad holandesa un gran nº de aficionados sin entrada que no pudieron presenciar el partido). Pero aún así, estuve hasta el último momento pendiente de conseguir entrada y el correspondiente viaje. Pero me tuve que conformar con verlo en casa por televisión, con la emoción a flor de piel, y celebrarlo con mi niña. Después nos tiramos a la calle a celebrarlo. Nada tuvo que ver con las celebraciones por los 2 últimos ascensos a 1ª división que conseguimos (esas son las cosas que se celebran en casa del pobre, los pequeños éxitos). Ahora tocaba celebrarlo por todo lo alto. Y más aún, teniendo el precedente del año anterior, cuando nos tocó aguantar la celebración de los verderones cuando ganaron la copa del Rey (no dieron ná, copa “parriba”, copa “pabajo”, presidiendo la boda de Joaquín,.... Nosotros somos unos señores, y para el que quisiera verla, se colocó en un lugar creado para la ocasión, dentro del museo que organizó el club con motivo del centenario).


(a punto de partir hacia Glasgow)


Fueron momentos inolvidables, intentando vivirlos de la manera más intensa posible, ya que debido a nuestra trayectoria, podíamos estar otros 60 años esperando para celebrar de nuevo otro triunfo de éstas características. Afortunadamente, la historia no fue así, y en Agosto conseguimos la Supercopa de Europa, ganada al Barcelona en un excepcional partido del que fuimos netamente superiores desde el pitido inicial.

Al año siguiente, y debido a que por nº de socio, en caso de volver a disputar de nuevo la Final (que iluso que soy) volvería a quedarme sin entrada, solicité un par de ellas a través de la página web de la UEFA, para lo cual, entraría en un sorteo, en el que los agraciados conseguirían las entradas. El problema: que en las fechas para solicitarlas todavía se estaban jugando los octavos de final. Nadie sabía quienes iban a ser los finalistas, pero yo las pedí, por si acaso. Si me tocaban, siempre tendría tiempo de renunciar a ellas (en caso de eliminación del Sevilla) o venderlas por internet. Justo en los días que la pedí, jugó el Sevilla su eliminatoria de octavos de final en Donetsk con el Shartak. En Sevilla habían empatado a 2, y el en partido en Ucrania estuvo el Sevilla todo el tiempo a remolque, dándose la situación de que en el descuento del partido estaba el Sevilla eliminado (2-1). Pero fue ahí cuando la historia empezó a cambiar. Un corner, rematado, curiosamente, por Palop, forzó la prórroga, en la que Chevantón marcó el gol que nos llevó a cuartos de final.

Todavía no se había realizado el sorteo de las entradas, pero el Sevilla estaba más cerca de poder jugar la final. En cuartos, contra el Tottemham (al que ha “estafado” el desagradecido Juande Ramos), se cumplió el trámite, a pesar de empezar perdiendo el primer partido en Sevilla, y nos plantamos en semifinales con el Osasuna como rival. En ese momento me planteé comprar las entradas, ya que, si el Sevilla no jugara la final, la jugaría otro equipo español, y en la otra eliminatoria también estaba el Español, por lo que deshacerse de ellas sería bastante fácil.

Fue justo en ese momento, antes de las semifinales, cuando recibí un correo electrónico (¡¡¡horror!!! en inglés), del que no entendí casi nada. No sabía si me felicitaban por haber sido agraciado con las entradas, o si me daban las gracias por haber participado y que en otra ocasión tuviera mejor suerte. Menos mal que existen los traductores online, y a través de uno de ellos logré traducirlo completamente. ¡¡¡ME HABIAN TOCADO 2 ENTRADAS PARA PRESENCIAR LA FINAL DE LA UEFA EN GLASGOW!!!.

Me puse nervioso, y lo primero que hice fue mirar las alternativas de viaje (vuelos, horarios,...) y pensar en quién podría ser mi acompañante. Tuve varios candidatos en mente, y al final se lo propuse a mi amigo Jesús, quien tras varios segundos de silencio, aceptó el envite. Si el Sevilla eliminaba a Osasuna, estaríamos en Hampdem Park animando a nuestro equipo. Sería algo histórico, y algún día recordaríamos y contaríamos las anécdotas y vivencias del viaje (y ahora es el momento).


(con el protagonista de la final de Eindhoven 2006)


Con las entradas en el bolsillo, el Sevilla perdió el partido en Pamplona por la mínima (1-0), y todo se decidiría en el partido de vuelta, creo que la semana antes de la final, con lo que, en función del resultado, habría que actuar con rapidez, tanto para organizar el viaje, como para vender las entradas y recuperar el dinero invertido en ellas.

Pero el Sevilla, en un partido más emocionante y tenso que vistoso, remontó la eliminatoria con un 2-0 que nos llevó a Glasgow a jugarnos la copa con el Español. Sería la fiesta del fútbol español, y a partir de las 22:35 horas de ese día empecé a preparar en mi mente el viaje. Quedaba mucho por hacer, todo ello para vivir los 2 días más intensos y emocionantes que recuerdo.


lunes, 24 de noviembre de 2008

Hay gente pa tó

Aquí os dejo un video que me ha enviado mi amigo Javi. Lo que hace el protagonista está contraindicado para personas con la tensión por las nubes. Por favor, si lo intentais, usad las medidas de seguridad correspondientes.

video

Esto conmigo no pasaba: el retorno del caudillo a Cádiz

Uno de los cajonazos recientes del carnaval gaditano fue la chirigota que presentó Jose Antonio Vera Luque el año 2007, “Esto conmigo no pasaba”. Su caricatura de Franco, mezclada con unas letras frescas, y su habitual melodía y afinación, hicieron que desde el principio estuviese en todas las quinielas para entrar en la final. He de reconocer mi debilidad por ésta agrupación y la desagradable sorpresa que nos llevamos cuando no obtuvieron el premio de la final en ese año.

Presentaron un repertorio la mar de completo, del que dejo aquí una muestra importante. También consiguieron realizar una gira bastante amplia, visitando numerosos lugares de la geografía española.

Ahora, a disfrutar un ratillo.


Presentación


Pasodoble


Pasodoble


Popurrit

jueves, 20 de noviembre de 2008

20 de Noviembre: Un gran día

Esta mañana, al encender la radio del coche y empezar a escuchar las noticias de la mañana (me gusta estar bien informado y estar al día, aunque sea de noticias tan absurdas e increíbles como que un obrero se cura una herida sufrida en el trabajo con alcohol, y acto seguido se enciende un cigarrito por lo bien que lo ha hecho. Consecuencia: quemaduras en el cuerpo, brazo y cara. ¡¡¡Si es que no estamos en lo que hay que estar!!!), me llamaron la atención dos acontecimientos que se celebran en el día de hoy.

Por un lado, se celebra (unos más que otros, como siempre) el 33º aniversario de la desaparición del “caudillo” de España (me viene a la memoria la chirigota de Vera Luque parodiando al susodicho personaje). A mi, afortunadamente, me cogió la última época de su dictadura, cuando parecía más una marioneta que el auténtico cacique que gobernó nuestro destino durante esos 40 años infaustos. Pero el único recuerdo que tengo, así como en nebulosa, es su féretro paseado por las calles de Madrid el día de su funeral. Todos incrédulos (o eso percibí yo) delante del televisor de blanco y negro, sin apenas pestañear para no perder detalle de ese día histórico y tan esperado, por lo menos para una de las 2 Españas en las que seccionó el país el “generalisisisisisísimo” de España (otra vez Vera Luque). A pesar de no haber vivido mucho en su época de dictadura, ni haber sufrido, realmente, la represión existente, me alegro cada año enormemente de poder celebrar el día de la liberación represora de nuestro país. Y que dure muchos años así.

Por otro lado también se celebra hoy el Día de la Infancia. Ante esto, poco más tengo que decir. Pienso que, en la vida, hay muchas cosas importantes, pero tanto como la infancia, los niños que serán el futuro de nuestra sociedad, no creo que haya nada tan importante. Es fundamental luchar por sus derechos, su bienestar, su salud, su aprendizaje, y sobre todo, la defensa de su integridad, tanto física como psicológica (yo barriendo pa casa). Es una lástima que siempre haya alguien que se empeñe en luchar por lo contrario, y cada día surjan noticias sobre malos tratos, abuso de menores, venta de bebés, explotación laboral, desatención familiar por parte de los padres, y tantas situaciones que, en cierto modo, están haciendo a la sociedad en general ser más conscientes de la importancia de luchar por nuestros pequeños.

En fin, las contradicciones de la vida. En un mismo día celebramos (en lugar de seguir con el duelo) el afortunado fallecimiento de un represor, y la conmemoración del día del “futuro” de nuestra sociedad. Como supondréis, yo celebraré el 2º acontecimiento en compañía de las “niñas de mis ojos”.

Por los hombres y mujeres del futuro

martes, 18 de noviembre de 2008

Comienzos carnavaleros (2ª parte)

Tras el 2º premio obtenido en juveniles en el concurso del año 1990, como dice mi amigo Jardi, llegar y besar el santo, desgraciadamente, ahí finalizó mi trayectoria como carnavalero oficial (sólo me quedan 24 años pal antifaz de oro). Pero ese año, además del premio obtenido en el Concurso Oficial de Cádiz, saboreamos muchos más momentos de la fiesta, tanto en algún que otro concurso más como en la calle.

Durante ese carnaval, de forma improvisada, acudimos a las calles de Cádiz una de sus noches entre semana, más como visitantes que como participantes de la fiesta (motivado por el desconocimiento que teníamos de ella). En esa noche pudimos coincidir en un bar de la Plaza Mina con el Libi y su cuarteto “Otro duelo, pero sin caja” (2º premio de ese año), y pudimos cambiar impresiones (posteriormente volví a coincidir con él, el pasado año, cuando he estado trabajando en la Delegación de Cádiz, donde él trabaja como vigilante de seguridad; por cierto, no se acordaba de nada de ese encuentro fortuito de 1990). A esa noche se limitó nuestro pase por el carnaval de Cádiz después del concurso.

Esa misma semana participamos en el Concurso de carnaval de El Puerto, consiguiendo el 1º Premio en juveniles, tras unos pases de semifinal y final bastante aceptables y gustando bastante al respetable, fiel como siempre a sus agrupaciones locales (fue fácil, como cuando el Madrid juega en casa). También participamos en el concurso de popurrit que por aquel entonces se organizaba, en el que participaban todas las agrupaciones locales, donde también conseguimos el 1º premio, teniendo como rivales a todas las chirigotas, tanto adultas como juveniles. Eran momentos dulces del carnaval portuense, donde todo el mundo trabajaba por y para la fiesta, siendo el punto de referencia del carnaval de la provincia tras el de Cádiz capital.

Es una pena que, tras ganar las elecciones los Independientes Portuenses del fatídico Hernán Díaz, la fiesta empezase a decaer con más rapidez que el Ibex-35, hasta el día de hoy, en que la fiesta es casi inexistente, y a la que cuatro colgados como nosotros estamos intentando revitalizar año tras año. Pero eso es tema para otro post.

Paralelamente, también participamos en el 1º Concurso de carnaval Sierra de Cádiz, que se celebró en Arcos de la Frontera. El concurso sólo tenía una categoría para cada modalidad de agrupación, con lo que tuvimos que participar con los adultos que se presentaron. Competimos por los premios con el cuarteto del recientemente desaparecido Antonio Villanego “Marías de la Bahía” y con un cuarteto local. Hicimos un pase de semifinales antológico, donde el público, deseoso de pasar un buen rato, se volcó incondicionalmente. Incluso los diarios de la zona se hicieron eco de nuestra afortunada actuación (la verdad es que interpretamos lo mejor del repertorio). Ya nos veíamos como ganadores (¡qué inconscientes!). Pero llegó la final, y cometimos los errores normales que se tienen cuando te tomas 2 vasos de vino más de lo normal (olvidos, desafines,... tenemos documento videográfico, en el cuál provoca más risa las meteduras de pata que cometimos que el repertorio en sí). Y ahí finalizó nuestra andadura por el concurso de Arcos, con un más que discreto 1º accésit (25.000 ptas de la época). Evidentemente, el 1º fue para el cuarteto del Villanego, con el que coincidimos en camerinos y del que me llevé una buena impresión.

(Juande y yo en la cabalgata. Archivo personal de Juande)

Pero lo mejor estaba por llegar. El carnaval de la calle. Corrían, como ya dije anteriormente, tiempos buenos para el carnaval de El Puerto, y la gente se volcaba en la calle todo el fin de semana, hasta la cabalgata. Lo pasamos de gran categoría. Actuaciones en bares, peñas, tablaos,.... y el domingo la cabalgata, donde disfrutamos como enanos con todo el mundo. Todo el mundo nos conocía, nos jaleaba, nos pedía los cuples, querían fotos con nosotros, nos invitaban,...increíble. Ahora da pena ver la cabalgata sin apenas público en las calles y con poquísimas carrozas, de una calidad mediocre (en mi humilde opinión).

En fin, recuerdos que me vienen a la memoria y que me hacen sentir que en un momento de la historia formé parte de los que contribuyeron a mantener, engrandecer y transmitir el sentido de la fiesta. Tras casi 20 años después, me alegra saber que aún hay gente que recuerda ese carnaval y “nuestro cuarteto” con tanto cariño y admiración como nosotros.

Para terminar, y aunque la difusión que puedan tener mis palabras (letras, en este caso) sea mínima, sólo quiero reivindicar un CARNAVAL DIGNO PARA EL PUERTO, como el que se vivió durante muchos años, hasta la llegada del cacique Hernán Díaz, que se propuso eliminarlo y casi lo consiguió.

Fin de la 2ª parte.

lunes, 17 de noviembre de 2008

Comienzos carnavaleros (1ª parte)

Después de algunos días sin apenas tiempo, y con pocas ganas, la verdad, para dedicarle a mi ventana hacia el exterior, y viendo lo que relatan algunos bloggers amigos sobre sus inicios en el mundo del carnaval, hoy voy a narrar cómo fue mi primera experiencia en éste peculiar mundo del folclore gaditano.

Era el mes de octubre de 1989, y yo estaba cursando COU, con alguna que otra dificultad, y el consiguiente mosqueo entre padre e hijo. Uno de esos días que, tras “estudiar” algo y darme una ducha, me estaba preparando para cenar, recibí una llamada de mi amigo Juande, comentándome que en el cuarteto que estaban preparando, el sucesor de “Bueno, bonito, barato y conmigo cuatro”, de los componentes iniciales, Álvaro, por motivos laborales, iba a dejarlo, y ya lo tenían todo planificado para 4 componentes, por lo que habían pensado en mí para sustituirlo. Y que si estaba interesado, que me fuese corriendo para el Bar Camas, donde estaba el local de ensayo, que el director quería conocerme.

Ni corto ni perezoso, y con gran disgusto del jefe (mi padre), me quité el pijama, me puse algo de ropa y me fui corriendo para el Camas. Allí me estaban esperando Miguelón, Juande y Dani (compañeros del grupo de teatro Balbo) y el director, Ignacio González, el “Chano”, el cuál me recibió con un: “éste qué es así de feo, o es que está sin terminar”, que me dejó marcado de por vida.

Allí me contaron en qué consistía el proyecto, cuya autoría era de Juan Rincón, un excéntrico pedagogo y profesor portuense, algo “majara”, pero muy buena gente, y que a partir de ahí siguió escribiendo algunas chirigotas y comparsas con resultados dispares. En definitiva, el cuarteto iba a llamarse “No me escupas que llevo gafas”, y el tipo era de maniquíes surferos, algo abstracto, y del que, a día de hoy, aún sigo sin entenderlo completamente. Yo, debido a las ganas que tenía de probar lo que se siente al salir en una agrupación de carnaval, ni me lo pensé, y ese mismo día me dieron los textos de la primera parodia y un par de cuplés que ya estaban ensayando. Al día siguiente conocí a Juan Rincón, y enseguida noté lo peculiar que era.

(Yo, Juande y Miguelón. Sesión de maquillaje en la Torre Tavira. Foto: Diario de Cádiz)

El proyecto era concursar en la modalidad de juveniles en los concursos de Cádiz, El Puerto y Sierra de Cádiz de Arcos (era su 1ª edición). Y así, tras 3 meses de ensayos, nos plantamos en semifinales en las tablas del Teatro Andalucía (fue el último año en que se celebró el concurso completo allí, mientras se reformaba el teatro Falla). Fue un día que nunca olvidaré, desde el momento en que quedamos para iniciar el viaje a Cádiz, hasta que salimos de la Torre Tavira (donde estaban los camerinos), pasando por la foto oficial del concurso (esta que veis), el proceso de maquillaje (labor de Paco Crespo), el paseíllo desde los camerinos hasta el teatro, los nervios mientras terminaba su actuación la agrupación anterior, la subida del telón, y la actuación.


(De izquierda a derecha: Juande, yo, Dani y Miguelón. Foto oficial del Concurso de Cádiz)

Fue genial. Pero el mejor recuerdo fue cuando escuché por la radio que habíamos pasado a la final. En ese momento (era Domingo por la noche), salí corriendo de casa a buscar a los demás componentes y nos pegamos un fiestón impresionante. El trabajo ya estaba hecho. Ahora lo que teníamos que hacer era disfrutar. Y eso hicimos en la final, donde obtuvimos un meritorio 2º premio, que superó con creces, o eso creo yo, a la calidad que teníamos.

Fin de la 1ª parte


lunes, 10 de noviembre de 2008

Esto no es lo que era

Fin a la racha negativa de resultados, pero punto y seguido al mal juego y a las imprecisiones de éste Sevilla que éste año anda algo perdido. Es verdad que las lesiones están mermando la capacidad de juego y efectividad del equipo, pero no es excusa para justificar esta "crisis" en la que yo creo que todavía está inmerso. Ya lo dije al inicio de temporada en mi entorno. "Este año el Sevilla lo va a tener complicado para luchar por sus objetivos", incluso cuando estaba en racha y nadie era capaz de ganarle. Pero en el juego se veía que navegaba a una velocidad muy por debajo de la habitual en los últimos años.

Pero todo esto es normal cuando ves que el equipo se desprende de jugadores fundamentales, como Alves, Keita y Poulsen. Por eso es tanto en la creación de juego, como en la movilidad donde más está, afectado el equipo. Eso, unido a que la mayoría de los fichajes de los 2 últimos años no han llegado a cumplir las expectativas creadas (Mosquera, Konko, Romaric, De Mul, Kerzhakov...), hace que el club se esté planteando un cambio en su estrategia deportiva, si quiere que el rumbo cambie.

En el partido de ayer, ante un Recreativo flojo pero serio en su estrategia defensiva y de contraataque, se demostró que ha ciertos jugadores imprescindibles. Capel es necesario para desequilibrar, Renato debe jugar más atrasado, Fernando Navarro cumple con creces cada partido, Maresca no puede con su alma más allá de los 60 minutos, y nada que comentar sobre Mosquera, Romaric y Kanouté (hasta que no se recupere al 100%). Todos estos condicionantes, unidos a las bajas por lesión (Chevantón, Koné, Acosta, Dragutinovic, Javi Navarro, Duscher), y al pésimo planteamiento de Jimenez en algunos partidos (Valladolid y Ponferradina), están haciendo que este proyecto de club grande se esté difuminando.

Y todo esto provocó ayer una de las mayores broncas hacia el equipo que recuerdo en los últimos tiempos. Es verdad que cuando nos acostumbramos al caviar y un día tenemos que comer jamón de paquete, no sabemos digerirlo bien, y eso es lo que está pasando. No permitimos que jugadores que han demostrado estar a la altura de los mejores de Europa, ahora no sean capaces de hilbanar 2 pases seguidos.

En fin, que esto es lo que hay. Pero a pesar de todo, en el 5º puesto y con todas las posibilidades abiertas. Menos mal que nuestra historia es la que ha sido y estamos acostumbrados a todo.

Sevilla hasta la muerte.

martes, 4 de noviembre de 2008

El trabajo: el mayor tesoro que tenemos

Hasta el día de hoy, siempre he sabido valorar lo que tengo, y como parte de mi patrimonio, el trabajo que desempeño. Es condición de uno dar de sí todo lo que se puede en el desarrollo del trabajo, y es gracias a esto por lo que en todos los años que llevo trabajando, jamás he sentido el miedo de pensar que un día u otro iba a quedarme en la calle indefinidamente. Incluso he llegado a renunciar a contratos estables por otros de mayor inestabilidad por el hecho de mejorar mis condiciones familiares y psicológicas.

Pero es un día como hoy, cuando se hacen públicas las cifras de desempleo del mes de octubre, cuando valoro más aun si cabe, el poder trabajar en buenas condiciones y desarrollando una función en la que me siento totalmente reconfortado (a pesar de que mañana mismo puedan cesarme). Por todo esto no comprendo cómo puede haber hoy día gente que acudan al trabajo como el que va de paseo un domingo por la mañana al parque, haciendo dejación de funciones, incumpliendo sistemáticamente las normas básicas del buen trabajador, permaneciendo de baja médica un mes si y otro también, maltrabajando en puestos para los que no se está capacitado,… sabiendo que hay personas que darían todo lo que tienen por conseguir un puesto como el que ellos ocupan.

Es cierto, debido a esto, que la gente está faltando menos al trabajo, cogiendo menos días libres, e incluso posponiendo vacaciones, dejando a un lado las bajas médicas para una mejor ocasión,…, por el miedo al despido que se está generando, debido a la inseguridad laboral y al gran número de despidos que se están produciendo.

Esperemos que esta crisis dure lo menos posible, que todo el que no tiene ahora un empleo lo consiga cuanto antes, y sobre todo, que los que no lo hacen todavía, aprendan a valorar la riqueza que tienen al poder decir cada mañana “me voy al trabajo”.

Suerte a todos.