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martes, 9 de diciembre de 2008

Crisis deportiva vs errores arbitrales

Siempre he pensado que en el fútbol los equipos grandes han sido, son y serán beneficiados. Los árbitros vienen programados desde tiempos inmemoriales para favorecer al rico, quitándole al pobre lo poco que pueden conseguir, a costa de tener al mismo tiempo los favores y parabienes de éstos equipos ricos.

Ya hace unas semanas, Mijatovic “el niño del Patrico”, después de un partido en el que su equipo, según su propia paranoia, se viera perjudicado por un arbitraje, hizo unos comentarios quejándose de que el Real Madrid había perdido ese partido “gracias” al árbitro. Yo no se si llevaba mucha razón en sus comentarios, pero lo que sí se es la fuerza y el poder que tienen ese tipo de quejas sobre los árbitros sobre dicho colectivo. Dicho y hecho. Acto seguido, empezaron a beneficiar al equipo de la capital.

Pero éste domingo, tras ver el partido Real Madrid-Sevilla (3-4), he comprobado perplejo la forma tan evidente en la que le han “robado” el partido al rico, en beneficio del equipo contrario. Yo qué queréis que diga. Pues que me alegro de que mi equipo, al fin, haya sido beneficiado en un partido contra el Real Madrid. En todos los años que llevo presenciando éste duelo, nunca he tenido la sensación de haber sido favorecido, más bien todo lo contrario. Siempre ha habido mangazo a favor del grande, de todas formas y de todos los colores. Si no era un penalti, era una expulsión, o un fuera de juego mal señalado o no pitado,...infinidad de errores que siempre favorecían al mismo: al equipo de la capital.

Por eso, cuando veo un partido como el del domingo, con un arbitraje nefasto (como la mayoría de los que sufrimos en nuestra liga), donde sale perjudicado el que siempre, históricamente, ha salido beneficiado, no tengo más que sentir una inmensa alegría (sobre todo por favorecer también a mi equipo), maximizada con el regocijo que siento al pensar lo que estarán viviendo personajes de la calaña del “niño del Patrico”. Lo tienen bien merecido, y lo justo sería que todos esos errores se produjeran de forma proporcionada para todos los equipos. Así verían los errores como los del domingo de otro modo y pensarían que son normales (como hacemos todos), ya que los árbitros todavía no son entes perfectos.

Cuanta razón llevaba Guardiola al comentar las palabras de Mijatovic cuando dijo que “si hay 2 equipos que han sido favorecidos históricamente por los errores arbitrales, son el real Madrid y el Barcelona”. Lo único que pasa es que después de una serie de errores de tal calibre, vienen unos partidos en los que al equipo grande se le volverán esos errores a su favor. Y si no, al tiempo.

lunes, 1 de diciembre de 2008

2ª UEFA del Sevilla FC: historia en 1ª persona (3ª y última parte)

En los prolegómenos del partido, se llevaron a cabo los prolegómenos habituales con la presentación de los equipos. Era una fiesta. Un tercio del campo teñido de rojiblanco, otro tercio de blanquiazul, y el tercio restante multicolor, aunque predominaba igualmente el color rojiblanco (no se cómo, pero nos hicimos con la mayoría de las entradas de la zona neutral).

(mosaico y tiflo antes del partido)

Comenzó el partido, de cuyo desarrollo poco contaré, ya que el fútbol fue poco vistoso, con la incesante lluvia. Durante los 90´ reglamentarios lo único destacable fue la galopada de Adriano que culminó con el 1º gol, y la respuesta a los pocos minutos del tiro de Riera que rozó en Alves, descolocó a Palop y supuso el empate a 1. El 1º gol fue un estallido de emociones, pero cuando marcó el Español, Jesús y yo nos dimos cuenta de que estábamos en territorio enemigo, ya que casi todos los güiris que teníamos alrededor iban ese día con el Español, empezando a mostrar signos de mofa hacia nosotros y otros (pocos) sevillistas de la zona. Hasta el comienzo de la prórroga todo fue normal, con la tensión normal del momento, pero sin nada importante que destacar.


Al comienzo de la prórroga, el Sevilla se colocó por delante de nuevo en el marcador con una jugada de Navas que culminó Kanouté. Los 2 goles del Sevilla los viví de forma intensa y directa, ya que estábamos situados justo detrás de la portería donde se marcaron. Ya nos veíamos con la copa en el bolsillo cuando con un despiste defensivo, Jonatas vio hueco entre la defensa y lanzó un derechazo que, junto al bote en el terreno mojado, hizo imposible la parada a pesar de la estirada de Palop. Ibamos a los penalties.

Los nervios nos salían por los poros y era imposible permanecer tranquilos. La tanda de penalties tuvo momentos malos, sobre todo cuando Alves falló el suyo, y momentos de delirio, cuando Palop iba parando un penalty detrás de otro. Y el momento más emotivo llegó con la parada del último a Torrejón. ¡¡¡ERAMOS DE NUEVO CAMPEONES DE LA COPA DE LA UEFA!!! A partir de ese momento no vi nada más, Jesús y yo nos abrazamos, y acto seguido, como un niño pequeño, rompí a llorar. Necesitaba terminar de liberar la tensión que había acumulado durante todo el día. Los güiris que estaban alrededor me miraban incrédulos y me felicitaban por el triunfo. Fue curioso que uno de ellos, que estaba justo detrás de nosotros con su hijo, durante todo el partido me decía que el Sevilla ganaría la copa, recordándomelo incluso de forma serena cada vez que el Español marcaba. Tuvo razón y al final ganamos el partido.

(vuelta de honor tras la entrega del trofeo)


A partir de ahí todo fue una fiesta. La entrega de la copa, los fuegos artificiales, la vuelta de honor, el himno del centenario cantado una y otra vez. Acabamos sin voz, pero mereció la pena. A partir de ahí, finalizaba la razón de ser del viaje y teníamos que iniciar el regreso a casa, que comenzó con una espera kilométrica (sin exagerar) en una cola organizada por la policía montada (los caballos parecían elefantes, y no por la trompa, sino por lo altos y grandes que eran), la cual nos llevó entre las calles de la zona aledaña del estadio, hasta la estación de tren, donde cogimos de nuevo el tren que nos llevó al centro de Glasgow. Aun quedaban varias horas para embarcar y teníamos que reponer fuerzas. ¿Dónde íbamos? Pues al mismo sitio donde estuvimos durante la tarde, donde nos encontrábamos como en casa. Eso sí. La cena fue un show, ya que la carta no era barata que digamos, y los pounds ya iban escaseando en nuestras carteras. Pero así y todo, comimos y bebimos: Cruzcampo, pan catalán (lo más barato de la carta), unas patatas fritas (lo 2º más barato) entre las que metimos el queso que había sobrado del viaje (tenía el mismo color que las patatas) y unas aceitunas (concretamente 3 platos) que no venían en la carta, pero que tampoco fueron muy caras. Además, había que reservar pounds para pagar el taxi de vuelta al aeropuerto.

Cuando habíamos bebido y comido lo suficiente, decidimos emprender el camino del aeropuerto. En ese momento descubrimos que hay piratas en todos lados. Al empezar a buscar un taxi, el primero que encontramos fue un señor, que no era taxista, pero ponía su coche a disposición de los viajeros por un precio negociado, independientemente del taxímetro (ya que carecía de él). Nos cobró 25 pounds y en unos minutos, llegamos al aeropuerto. No recuerdo bien, pero creo que faltaban 2:30 ó 3 horas para embarcar. El aeropuerto estaba lleno de gente, de las 2 aficiones, sentadas y dormidas por todos los pasillos y rincones. Daba la impresión de que había ocurrido una catástrofe y que todos estábamos refugiados en el aeropuerto, esperando a recibir comida, mantas y ayuda para nuestra supervivencia. Nosotros, para no distorsionar el ambiente, también nos acoplamos en un pasillo, donde, como los perrillos, hicimos un huequito y nos enroscamos para descansar algo (el que pudiera).


(la hora del descanso, o algo así)


A partir de ahí, embarcamos, volamos de vuelta a Alicante, recogimos el coche del parking y a deshacer los kilómetros de la noche anterior. Poco más hay que contar del viaje, ya que el cansancio pudo con la mayoría de nosotros. Todos durmieron de regreso, excepto los conductores. Paramos para comer en Riofrío (Granada), donde tomamos un gazpacho con todo tipo de picatoste, unas migas y un pescado al horno, todo en un restaurante rústico, en un ambiente tranquilo, con poca gente, pero con unas ganas de cachondeo que teníamos, donde a todo le encontrábamos el lado humorístico. Después del café proseguimos el viaje, y llegamos a Alcalá sobre las 5:30-6 de la tarde del jueves.

La aventura había llegado a su fin, de forma exitosa, en todos los sentidos. Lo único que quedaba era ir a Sevilla a recibir al equipo para celebrar el título, igual que el año anterior. Algo para lo que no tuve ni fuerzas ni ánimos, ya que lo único que me pedía el cuerpo era una buena ducha y el sofá. Y eso hice. Celebré el título descansando en el sofá de mi casa (ese que tanto eché de menos la noche anterior en el aeropuerto), donde volví a vivir los momentos tan intensos del día anterior.

Sólo espero no tener que ver pasar otros 60 años para volver a celebrar in situ otro título de mi equipo.

viernes, 28 de noviembre de 2008

2ª UEFA del Sevilla FC: historia en 1ª persona (2ª parte)

Ya con mis entradas bien guardadas y con el pase a la final en el bolsillo, empecé a organizar el viaje. La verdad es que la conexión Sevilla-Glasgow es algo complicada, ya que con salida en Sevilla había que hacer 1 transbordo, y la duración del viaje se alargaba demasiado (sobre todo para los que teníamos que pedir días libres en el trabajo). Y las opciones directas eran Málaga (dificultad de horario para llegar a tiempo al partido), Faro (no había vuelo de vuelta de inmediato), y Alicante. Este último era el más asequible, tanto por el horario como por el tema económico (que también era importante). Así que, sin más dilación, reservamos el billete la misma noche de la clasificación para la final, y el plan sería salir desde Sevilla la noche anterior al partido (el martes 15 de mayo, sobre las 12 de la noche) y viajar toda la noche hasta Alicante, allí dejar el coche en el aeropuerto, y coger el vuelo hasta Glasgow, donde llegaríamos, sobre las 12:30 horas (hora local). La vuelta sería el día después del partido (jueves 17 sobre las 7:00 de la mañana), llegada a Alicante y viaje de vuelta hasta Sevilla, donde llegaríamos sobre las 6 de la tarde). En total, serían casi 2 días.

Pues eso, iniciamos el viaje el martes noche, Jesús, Pepe, Lolo, Clemen y yo. Fue genial, cuando aparecieron Pepe, Lolo y Clemen con los bártulos para el viaje. Dichos bártulos eran una nevera llena de botellines de Cruzcampo (frios pa reventar), una caja de repleta de Donuts (40 para ser más exactos), bolsas con una paletilla de jamón y una caña de lomo, envasadas al vacío, y una fiambrera con un queso contado en cuñitas. Y pan, mucho pan. Y para hacer el camino más ameno, además de la música que cada uno aportamos, llevamos un DVD portátil donde disfrutamos de lo lindo con una gran cantidad de videos de Antonio Reguera y su forma peculiar de entender la vida.

(así estaba la caja de donuts al llegar a Alicante)

Así, entre jamón, cervezas (excepto para los conductores), queso, vídeos de Reguera, donuts y paraditas para hacer nuestras necesidades y tomar café, pasamos casi todo el viaje, hasta que los cuerpos no pudieron soportar más el cansancio, y uno tras otro fueron cayendo en un leve sueño (de nuevo, excepto los conductores). Lo pasamos genial en el viaje, que duró aproximadamente 7 horas.

Una vez en Alicante, lo primero que hicimos fue sacar los pasajes, y volvernos al coche para descansar un rato, donde también volvimos a reponer fuerzas, con más jamón y más donuts (había que terminar con ellos). El vuelo fue también muy agradable, donde, aunque no fuese un avión concreto para el viaje de aficionados a Glasgow, íbamos bastantes aficionados de ambos equipos, y entre canticos, bromas y algo de descanso, el viaje se nos hizo bastante corto y ameno. Curiosamente a mi lado se sentó un chico de Alicante, que no tenía ningún tipo de relación con el Sevilla ni con la ciudad, y que era un seguidor apasionado del equipo, ya que esta era su tercera final (junto a las de Eindhoven y Mónaco), y cada vez que podía, se hacía el viaje hasta Sevilla para ver algún partido de Liga en el Sánchez Pizjuán. Eso sí que es tener afición.

(plaza de la afición sevillista)


Una vez que llegamos a Glasgow, comprobamos cómo es el clima en las islas británicas. Día cerrado, lluvioso y húmedo. No vimos el sol en todo el día, ni dejó de llover en ningún momento. Con los “pounds” (libras) en el bolsillo, pues lo habíamos cambiado en Sevilla, empezamos a gastarlos en un taxi-furgoneta que tuvimos que coger para llegar hasta el centro de la ciudad. Ahí empecé a darme cuenta que los “pounds” se esfumaban con una rapidez tremenda. Creo que fueron 25 pounds (37 €) lo que nos costó el viaje. Una vez que llegamos al centro, nos dirigimos a la plaza donde estaban congregados todos los aficionados sevillistas. Allí palpamos un poco el ambiente (no se cabía en la carpa), nos tomamos una cerveza (caliente, y a 3 pounds-4,5 €, vamos, un robo, pero así estaba el mercado), y nos marchamos a buscar algún sitio cerrado donde sentarnos a comer y tomar algo de beber. Curiosamente, encontramos justo al lado de la plaza un local con ambiente andaluz, donde trabajaban algunos españoles que están estudiando en Glasgow, y del que nos hicimos clientes “vips”, ya que tenían un buen cargamento de Cruzcampo fresquita. Allí comimos y bebimos, hasta casi que llegó la hora de marcharnos hasta el estadio. No sin antes, parar de camino en un pub donde cayó la primera copa (al mismo precio que la cerveza).


(ese peaso de taberna andaluza. Estuvimos como en casa)


La organización estuvo genial, ya que, al estar el estadio en las afueras de la ciudad, el modo más fácil y rápido de llegar era en tren, habiendo una parada situada cerca del estadio. Durante el viaje, en el que compartimos espacio con los aficionados del Español, no paramos de cantar y de animar el ambiente. Los chavales del Español estaban un poco cohibidos, ya que la fuerza de nuestros cánticos superaba con creces a los suyos. Llegamos a los aledaños del estadio como un par de horas antes del comienzo del partido, siempre con una llovizna, que, aunque no era muy molesta, sí que iba calando poco a poco. Allí estuvimos viendo el ambiente previo (algo tenso y frío, como el día), hasta que abrieron las puertas del estadio. En ese momento, el grupo que íbamos juntos nos tuvimos que separar. Pepe, Lolo y Clemen, al haber sacado las entradas en el club, estaban en la zona reservada a la afición sevillista. Y Jesús y yo, como teníamos las de la UEFA, que eran de zona neutral, nos colocaron en dicha zona, justo al lado del pasillo que nos separaba de los aficionados del Español. Afortunadamente, todo el estadio estaba cubierto por una visera, y no tuvimos que soportar la lluvia que no paró de caer durante el partido. La zona que nos tocó estaba llena de aficionados neutrales, que obtuvieron sus entradas vía página web de la UEFA, o directamente a través de los organizadores de Glasgow, por lo que pocos entendían nuestro idioma (menos mal que los signos y los gestos son universales).


(en las puertas del estadio)


A pesar de la tranquilidad con que lo narro, el día fue bastante tenso y lleno de nervios, que se incrementaban conforme se acercaba la hora del partido. Mientras nos hacíamos fotos, palpábamos cómo iba creciendo el ambiente, mandábamos mensajes o hablábamos con nuestra casa, llegó la hora del partido, y empezamos a disfrutar (sufrir) con el espectáculo.


Continuará..

miércoles, 26 de noviembre de 2008

2ª UEFA del Sevilla FC: historia en 1ª persona (1ª parte)

A pesar de mi afición por el fútbol y de mi pasión por los colores sevillistas, no había visto jugar a mi equipo más allá de la bombonera de Nervión en ningún otro campo de fútbol, excepto en el Ramón de Carranza en la época de D. Manuel de Irigoyen, cuando siempre salíamos escaldados de Cádiz (no recuerdo haber presenciado ningún partido del Sevilla en Cádiz del que saliera victorioso).

Por esto, y por tratarse de estar en juego un título europeo, el viaje a la final de la UEFA de 2007 en Glasgow tuvo muchas connotaciones y estuvo lleno de anécdotas que, supongo que en algo más de 2 partes, contaré en estas páginas.

Ya el año anterior, debido a que por mi nº de socio del club no tenía derecho a entrada para presenciar la final en Eindhoven (sí o sí), me quedé a un paso de poder vivir el 1º título que el Sevilla tenía la oportunidad de ganar en mis, en aquel entonces, 34 años. Se lió la mundial para conseguir entradas, reventa para “reventar”, organización de vuelos y paquetes de viaje, con o sin entrada (de hecho acudió a la ciudad holandesa un gran nº de aficionados sin entrada que no pudieron presenciar el partido). Pero aún así, estuve hasta el último momento pendiente de conseguir entrada y el correspondiente viaje. Pero me tuve que conformar con verlo en casa por televisión, con la emoción a flor de piel, y celebrarlo con mi niña. Después nos tiramos a la calle a celebrarlo. Nada tuvo que ver con las celebraciones por los 2 últimos ascensos a 1ª división que conseguimos (esas son las cosas que se celebran en casa del pobre, los pequeños éxitos). Ahora tocaba celebrarlo por todo lo alto. Y más aún, teniendo el precedente del año anterior, cuando nos tocó aguantar la celebración de los verderones cuando ganaron la copa del Rey (no dieron ná, copa “parriba”, copa “pabajo”, presidiendo la boda de Joaquín,.... Nosotros somos unos señores, y para el que quisiera verla, se colocó en un lugar creado para la ocasión, dentro del museo que organizó el club con motivo del centenario).


(a punto de partir hacia Glasgow)


Fueron momentos inolvidables, intentando vivirlos de la manera más intensa posible, ya que debido a nuestra trayectoria, podíamos estar otros 60 años esperando para celebrar de nuevo otro triunfo de éstas características. Afortunadamente, la historia no fue así, y en Agosto conseguimos la Supercopa de Europa, ganada al Barcelona en un excepcional partido del que fuimos netamente superiores desde el pitido inicial.

Al año siguiente, y debido a que por nº de socio, en caso de volver a disputar de nuevo la Final (que iluso que soy) volvería a quedarme sin entrada, solicité un par de ellas a través de la página web de la UEFA, para lo cual, entraría en un sorteo, en el que los agraciados conseguirían las entradas. El problema: que en las fechas para solicitarlas todavía se estaban jugando los octavos de final. Nadie sabía quienes iban a ser los finalistas, pero yo las pedí, por si acaso. Si me tocaban, siempre tendría tiempo de renunciar a ellas (en caso de eliminación del Sevilla) o venderlas por internet. Justo en los días que la pedí, jugó el Sevilla su eliminatoria de octavos de final en Donetsk con el Shartak. En Sevilla habían empatado a 2, y el en partido en Ucrania estuvo el Sevilla todo el tiempo a remolque, dándose la situación de que en el descuento del partido estaba el Sevilla eliminado (2-1). Pero fue ahí cuando la historia empezó a cambiar. Un corner, rematado, curiosamente, por Palop, forzó la prórroga, en la que Chevantón marcó el gol que nos llevó a cuartos de final.

Todavía no se había realizado el sorteo de las entradas, pero el Sevilla estaba más cerca de poder jugar la final. En cuartos, contra el Tottemham (al que ha “estafado” el desagradecido Juande Ramos), se cumplió el trámite, a pesar de empezar perdiendo el primer partido en Sevilla, y nos plantamos en semifinales con el Osasuna como rival. En ese momento me planteé comprar las entradas, ya que, si el Sevilla no jugara la final, la jugaría otro equipo español, y en la otra eliminatoria también estaba el Español, por lo que deshacerse de ellas sería bastante fácil.

Fue justo en ese momento, antes de las semifinales, cuando recibí un correo electrónico (¡¡¡horror!!! en inglés), del que no entendí casi nada. No sabía si me felicitaban por haber sido agraciado con las entradas, o si me daban las gracias por haber participado y que en otra ocasión tuviera mejor suerte. Menos mal que existen los traductores online, y a través de uno de ellos logré traducirlo completamente. ¡¡¡ME HABIAN TOCADO 2 ENTRADAS PARA PRESENCIAR LA FINAL DE LA UEFA EN GLASGOW!!!.

Me puse nervioso, y lo primero que hice fue mirar las alternativas de viaje (vuelos, horarios,...) y pensar en quién podría ser mi acompañante. Tuve varios candidatos en mente, y al final se lo propuse a mi amigo Jesús, quien tras varios segundos de silencio, aceptó el envite. Si el Sevilla eliminaba a Osasuna, estaríamos en Hampdem Park animando a nuestro equipo. Sería algo histórico, y algún día recordaríamos y contaríamos las anécdotas y vivencias del viaje (y ahora es el momento).


(con el protagonista de la final de Eindhoven 2006)


Con las entradas en el bolsillo, el Sevilla perdió el partido en Pamplona por la mínima (1-0), y todo se decidiría en el partido de vuelta, creo que la semana antes de la final, con lo que, en función del resultado, habría que actuar con rapidez, tanto para organizar el viaje, como para vender las entradas y recuperar el dinero invertido en ellas.

Pero el Sevilla, en un partido más emocionante y tenso que vistoso, remontó la eliminatoria con un 2-0 que nos llevó a Glasgow a jugarnos la copa con el Español. Sería la fiesta del fútbol español, y a partir de las 22:35 horas de ese día empecé a preparar en mi mente el viaje. Quedaba mucho por hacer, todo ello para vivir los 2 días más intensos y emocionantes que recuerdo.


lunes, 10 de noviembre de 2008

Esto no es lo que era

Fin a la racha negativa de resultados, pero punto y seguido al mal juego y a las imprecisiones de éste Sevilla que éste año anda algo perdido. Es verdad que las lesiones están mermando la capacidad de juego y efectividad del equipo, pero no es excusa para justificar esta "crisis" en la que yo creo que todavía está inmerso. Ya lo dije al inicio de temporada en mi entorno. "Este año el Sevilla lo va a tener complicado para luchar por sus objetivos", incluso cuando estaba en racha y nadie era capaz de ganarle. Pero en el juego se veía que navegaba a una velocidad muy por debajo de la habitual en los últimos años.

Pero todo esto es normal cuando ves que el equipo se desprende de jugadores fundamentales, como Alves, Keita y Poulsen. Por eso es tanto en la creación de juego, como en la movilidad donde más está, afectado el equipo. Eso, unido a que la mayoría de los fichajes de los 2 últimos años no han llegado a cumplir las expectativas creadas (Mosquera, Konko, Romaric, De Mul, Kerzhakov...), hace que el club se esté planteando un cambio en su estrategia deportiva, si quiere que el rumbo cambie.

En el partido de ayer, ante un Recreativo flojo pero serio en su estrategia defensiva y de contraataque, se demostró que ha ciertos jugadores imprescindibles. Capel es necesario para desequilibrar, Renato debe jugar más atrasado, Fernando Navarro cumple con creces cada partido, Maresca no puede con su alma más allá de los 60 minutos, y nada que comentar sobre Mosquera, Romaric y Kanouté (hasta que no se recupere al 100%). Todos estos condicionantes, unidos a las bajas por lesión (Chevantón, Koné, Acosta, Dragutinovic, Javi Navarro, Duscher), y al pésimo planteamiento de Jimenez en algunos partidos (Valladolid y Ponferradina), están haciendo que este proyecto de club grande se esté difuminando.

Y todo esto provocó ayer una de las mayores broncas hacia el equipo que recuerdo en los últimos tiempos. Es verdad que cuando nos acostumbramos al caviar y un día tenemos que comer jamón de paquete, no sabemos digerirlo bien, y eso es lo que está pasando. No permitimos que jugadores que han demostrado estar a la altura de los mejores de Europa, ahora no sean capaces de hilbanar 2 pases seguidos.

En fin, que esto es lo que hay. Pero a pesar de todo, en el 5º puesto y con todas las posibilidades abiertas. Menos mal que nuestra historia es la que ha sido y estamos acostumbrados a todo.

Sevilla hasta la muerte.

lunes, 6 de octubre de 2008

La ley del deporte

En el deporte sólo cabe conseguir un objetivo. Ese objetivo es intentar quedar lo más alto posible en la clasificación deportiva en la que compitas. Esa es la filosofía del deporte. Ni más, ni menos. Sólo competir. Nunca se obtiene el éxito por jugar o competir bien. Si lo haces mejor que el contrario pero al final pierdes o te eliminan, no sirve para nada. El juego “preciosista” puede ayudar a conseguir el resultado y los objetivos marcados, pero lo único que hace conseguir ese objetivo es GANAR la competición.

Por eso yo soy “resultadista”. No hay nada mejor en el deporte que ganar (para eso se compite, digo yo). Nunca entenderé al aficionado que, a pesar de ganar el equipo o el deportista del que es partidario, termina la competición protestando. Siempre que se gana hay que estar contento, pues se logra el fin último del deporte: vencer al contrario.

Manolo Jiménez lleva como entrenador del Sevilla F.C. casi 1 año, en el que ha logrado victorias importantes, y también ha cosechado derrotas dolorosas e inesperadas. Pero lo que es incuestionable es que el Sevilla F.C., desde su llegada, y sobre todo desde la recta final de la temporada pasada (07/08) ha aprendido algo que es difícil de aprender en el deporte: A NO PERDER. Lleva 11 jornadas de Liga sin perder, a lo que hay que sumar toda la pretemporada (sólo 2 empates), y los 2 partidos de la copa de la UEFA.

A su disciplina defensiva (que era el problema que tenía el último año), se ha unido el saber leer los partidos: “si no puedes ganar, por lo menos saca 1 punto”.

Ya pasó la época de Juande Ramos, donde, además de ganar, se jugaba de maravilla. Ahora, estamos en la época de los resultados, ya que se nos considera un equipo importante a nivel nacional e internacional, y lo único que interesa es ganar, sí o sí, y si no que le pregunten al Real Madrid o al Barcelona.

Por todo esto, y debido a las críticas que viene recibiendo últimamente, mi apoyo incondicional a Manolo Jiménez, ya que está haciendo las cosas como se deben de hacer. El tiempo dirá si es el entrenador que necesita el Sevilla F.C., pero por ahora está demostrando que es válido para llevar al Sevilla F.C. a seguir consiguiendo mayores logros deportivos.

Sevilla Hasta la Muerte.

PD: Otros están jugando de maravilla y todavía no saben lo que es ganar…. (sin acritud)

jueves, 28 de agosto de 2008

Por siempre, Puerta

Hoy es un día triste para los que conocimos sus comienzos, los que le barruntábamos un futuro lleno de triunfos, los que disfrutábamos con sus regates y sus escapadas por la banda, los que veíamos su progresión en la Ciudad Deportiva de la carretera de Utrera, los que nos alegramos por su internacionalidad, y también para los que tuvimos la suerte o la desgracia de vivir en directo tan fatídico momento.

Sí, hoy es un día triste porque hace justamente 1 año que el gran Antonio dejó de correr la banda del Pizjuán en la flor de su juventud y en el principio de una gran carrera profesional que auguraba muchos más éxitos que los que había conseguido hasta ese momento, siendo pieza básica y fundamental para la consecución de los mayores triunfos que el sevillismo jamás había soñado vivir.


Dicen que en los clubes de fútbol lo importante es la entidad, y que los jugadores llegan, triunfan o no, y se van, quedando en el recuerdo lo poco o mucho que hayan aportado a la historia deportiva del mismo. Pero en éste caso la historia es diferente. Puerta llegó muy joven, tuvo una carrera meteórica, ascendiendo pronto al primer equipo del club de sus amores, triunfando y escribiendo su nombre con letras de oro en los anales del Sevilla F.C., y se fue por la puerta más grande por la que podría haber salido, la puerta del cielo. Y ahí, es donde permanecerá eternamente, en el recuerdo de todos. Se ha ido después de triunfar, pero nadie lo olvidará, porque partido tras partido será recordado en ese minuto 16 de partido con palmas y cánticos en su recuerdo.

Vaya desde aquí el recuerdo de, como lo bautizó el presidente del club, “la zurda de diamantes”, artífice de los mayores éxitos del Sevilla F.C. y de las mejores vivencias y sentimientos que nunca hayamos vivido los sevillistas.

POR SIEMPRE PUERTA. D.E.P.


(fotomontaje obtenido del blog infierno-rojo, desde aquí mi agradecimiento)

lunes, 16 de junio de 2008

Larga espera

Como cada verano, termina la liga de fútbol y empieza el mercadeo de jugadores, en el que cada cual intenta sacar la mayor tajada de éste mundo que cada vez está más loco. Termina la liga en 2ª tras varias semanas sin futbol de la liga de las "estrellas", y como siempre, con alegrías y tristezas. En 1ª división, finalizó como se esperaba, salvados Betis y Recre, y con la sorpresa del descenso del Zaragoza. En cambio, en 2ª, se han producido más sinsabores que alegrías. Al ascenso del Málaga se contraponen los descensos de Poli Ejido, Granada 74 y, la mayor sorpresa de todas (y no por esperada por su trayectoria), el Cádiz.

A esto se une la disputa de la Eurocopa, donde España comenzó como siempre, pero está continuando como casi nunca lo ha hecho, con juego y ocasiones. Aun así, todavía estamos lejos del juego de selecciones como Holanda o Portugal. Como dice el eslogan de una cadena televisiva para apoyar a la selección, "podemos", aunque España es España.....

Y como siempre, estrellas que cambian de equipo, fichajes desorbitados y ruptura del mercado, sorpresas enormes, objetivos maravillosos para conseguir, ilusión de las aficiones.... Todos los días aparecen nombres asociados a unos equipos u otros, que, aunque despues no se culmine con el acuerdo esperado, hacen animar a los aficionados y desear con más ganas si cabe el comienzo inmediato de la competición.

Esperemos que todo transcurra como debe, que los equipos culminen con éxito sus esfuerzos para mejorar, que ilusionen a sus seguidores con buenos proyectos, que animen y disfruten con todas sus fuerzas, y sobre todo, que reine la deportividad y el juego limpio.

Suerte a todos los equipos andaluces, Sevilla, Almería, Recreativo, Betis y Málaga en 1ª, y Sevilla At., Xerez y Córdoba en 2ª. Y al Cádiz, toda la suerte del mundo, limpieza, organización, planificación y reconversión. Que nunca se pierda ésta afición por el deporte rey, y............. muchos éxitos a mi SEVILLA (lo siento, no podía terminar de otra forma)


martes, 13 de mayo de 2008

Champions for Africa

Champions for Africa es una iniciativa solidaria que lleva a cabo UNICEF con el apoyo de la Fundación Kanouté y la Fundación Sevilla FC para recudar fondos destinados a proyectos infantiles, fundamentalmente en Mali. Esto se llevará a cabo a través de un partido de fútbol que disputarán esta noche en Sevilla el Sevilla FC con un combinado de jugadores nacionales e internacionales de primera fila. Estos fondos irán dirigidos a:

UNICEF destinará los fondos a los proyectos de supervivencia y desarrollo de la primera infancia que la organización lleva a cabo en Malí.

La Fundación Kanouté destinará los fondos al proyecto Ciudad de los Niños que lleva a cabo también en Malí.

La Fundacion del Sevilla F.C. destinará los fondos a sus proyectos solidarios en Sevilla, a través de actividades deportivas, sociales y culturales.

Con ésta referencia al acontecimiento de hoy sólo quiero reconocer la labor que está realizando Kanouté en defensa y beneficio de los niños de su país, organizando y siendo imagen de multiples proyectos, aprovechando su importancia mediática como futbolista de élite y su poder de convocatoria, todo ésto de forma altruista. Ejemplo que debería servir para tantos y tantos deportistas de élite que podrían realizar actividades similares y contribuir del mismo modo a que los niños más desfavorecidos crecieran en mejores condiciones sociosanitarias, para, en definitiva, conseguir un mayor bienestar y un mundo mejor para todos (no solo para los que tenemos la suerte de vivir en paises llamados "desarrollados").

En fin, sólo deseo que ésta labor de Kanouté, al que cosas como ésta lo engrandecen mucho más que como futbolista, sirva para que muchos (los que tiene poder para ello) muevan ficha y contribuyan en lo que puedan para que todos puedan tener sus necesidades más básicas (salud, alimentación, higiene, educación...) cubiertas.

Gracias Freddy por todo lo que haces como persona y como deportista. Sigue adelante con tu sueño.

jueves, 10 de abril de 2008

Primer Jueves de Feria sin Puerta (por Manolo Jiménez)

(En memoria de Puerta)



No resulta fácil encontrar las palabras adecuadas cuando se trata de recordar la figura del gran Antonio Puerta. Es un futbolista, una persona, por la que siento una especial predilección. Se cumple el primer Jueves de Feria sin él, se cumple el segundo aniversario del Jueves de Feria que cambió la historia del Sevilla y el destino de Puerta. Hablamos de un jugador que iba a ver de pequeño al Sevilla de sus amores, que puso más ahínco que cualquier otro por convertirse en futbolista de primer nivel y Dios sabe que no lo digo porque haya fallecido. Aquel gol le sirvió de trampolín. Con aquel gol se le reconoció como deportista y futbolista de elite.

Su arrolladora personalidad.
Era el alma y el espíritu del vestuario. Sin Antonio, el Sevilla Atlético ya no era el Sevilla Atlético. En muy poco tiempo se ganó el respeto y el cariño de todos sus compañeros en el primer equipo. Humanamente es el futbolista más importante que yo he tenido en un vestuario, sin ninguna duda. Cuando le llamó Aragonés para la selección nos llevamos todos una alegría inmensa. Era un premio a la constancia y al buen hacer. Era un hombre al ciento por ciento.

El tanto al Schalke.
Aquel gol puede parecer que tuvo una pequeña dosis de fortuna. Fue un tiro con mucha intención, pero bien podía haber ido al palo o fuera por milímetros. Sin embargo, la realidad era que en los entrenamientos nos tenía muy acostumbrados a este tipo de disparos. Practicábamos esos remates en las sesiones de trabajo y lo hacía muy bien. Tenía una gran capacidad de golpeo y lo entrenábamos todo. El bote pronto lo había ensayado muchos días. Esto sólo es una muestra de que todo lo que ha conseguido Puerta ha sido fruto del tesón y el trabajo constante. Nunca se cansaba. Si le decíamos que tenía que mejorar el juego aéreo, se machacaba hasta conseguirlo. Aquel gol fue una gran alegría para mí, que le estaba viendo desde la grada. Me alegré por él, por todo lo que había trabajado.

Aquella rotura de menisco.
La primera vez que Antonio Puerta jugó conmigo tenía 16 años y en el primer partido se rompió el menisco. Acabó el partido hundido, llorando... Le dije que estuviera tranquilo, que era muy buen futbolista y que tendría otra oportunidad. Su capacidad era tremenda. Nunca se sabe si hoy en día sería el lateral de la selección española, pero su ímpetu era impresionante. Recuerdo una anécdota que pasó un verano. Le quería el Xerez en Segunda A. Él apenas tenía 17 años y pensaba que debía irse. Decía que no veía claro seguir un año más en el filial. Le comenté que estaba convencido de que iba a jugar en el Sevilla, que era muy aprovechable y lo había hablado incluso con Joaquín Caparrós. Podía jugar en el lateral, en el extremo o en el medio tirado hacia dentro. Tenía una gran pegada.

Capitán sin brazalete.
Desgraciadamente ha sido muy poco lo que hemos podido disfrutar de Puerta, pero muy intenso. Su salida, demasiado joven, le convierte en un mito. Las personas que le queremos le echamos mucho de menos. Él era uno de mis hombres de confianza en el Sevilla Atlético y me encantaría poder tenerle hoy a mi lado. Tras las derrotas llegaba hundido al vestuario, con las medias caídas y ese andar tan característico. Pero en cuanto veía a sus compañeros era el primero que levantaba el ánimo. Lo hacía en el momento justo. Por las mañanas, cuando llegaba al vestuario antes de entrenar, era un fiesta. Animaba el cotarro en la caseta.Como hombre de equipo era único. Nunca te pedía explicaciones, aceptaba los razonamientos, incluso cuando apareció Capel y hubo que meterle más por el medio lo aceptaba. Era muy polivalente. Siempre lo admitía por el bien el grupo, pensando en el vestuario. Tenía alma de capitán, era un capitán sin brazalete.

Todavía hoy me cuesta hablar de Antonio Puerta sin utilizar el presente. Pido disculpas si alguno se me ha escapado.
(publicado en www.marca.com el 10 de Abril de 2008)

jueves, 6 de marzo de 2008

Desilusión

Esa es la palabra que define el sentimiento que tengo hoy, 24 horas tras el partido de 1/8 de final de Champions, de lo vivido en el Ramón Sánchez Pizjuan durante y tras la finalización del mismo. He querido dejar pasar éste tiempo para resumirlo en pocas palabras. Ayer hubiese necesitado páginas y páginas para describir lo que los sentimientos de todos querían expresar.

Por eso, hoy, sólo lo califico como desilusión, impotencia, resignación, y una vuelta al Sevilla de siempre, ramplón, inofensivo e inocente en los momentos más importantes. Ayer se jugó contra ese fantasma del pasado que siempre ha perseguido a nuestro equipo, ese que le ganó la partida a los 15 minutos de partido cuando estaba todo ganado y le llevó al suicidio deportivo, y posterior autoeliminación de la competición. Ayer jugó contra sí mismo y perdió.
En cambio, otros nunca podrán decir que llegaron a éste nivel de competición, ni que estuvieron 18 meses liderando la clasificación mundial de clubs, ni que ganaron 5 títulos en 15 meses, ni que barrieron del campo a equipos tan grandes como R. Madrid y Barcelona en sendas finales de Supercopa, ni que sintieron tantas y tantas emociones contrapuestas, ni que......para qué seguir. Sólo se consuelan celebrándolo al más puro estilo de fin de feria con tracas y cohetes (con la que tienen encima).

Eso es lo que me hace pensar y sentir con mayor fuerza si cabe, a pesar de lo vivido ayer, ese sentimiento rojiblanco que permanece tan arraigado en mi.

Sevilla Hasta la muerte, y que esta imagen no vuelva a repetirse jamás en la Bombonera de Nervión, cuna del futbol de nuestra ciudad, SEVILLA.